Cuando cae el sol y el calor afloja un poco, la ciudad se transforma. Entre terrazas, patios históricos y plazas culturales, una de las propuestas que más crece cada verano es el cine bajo las estrellas. Ver una buena película al fresco, con reposera, manta y algo rico para picar, se convierte en la cita perfecta para parejas, amigos o salidas en familia. Y lo mejor: muchas funciones son gratuitas.
Uno de los ciclos más destacados es el de la Casa del Bicentenario, en pleno barrio de Recoleta. Todos los sábados y domingos de febrero a las 20 horas su amplio patio se convierte en una sala a cielo abierto dedicada al cine argentino.
La programación incluye thrillers, dramas, documentales y relatos de suspenso que marcaron los últimos años de la producción nacional. Además, cada función cuenta con la presencia de directores y protagonistas, lo que suma un valor especial al encuentro. El cierre del ciclo rinde homenaje a los 15 años del estreno de Diablo, una película de culto que dejó huella en el cine de acción local. Un detalle importante: las funciones no se suspenden por lluvia, así que el plan está asegurado.

Otra opción imperdible es la propuesta de la Manzana de las Luces, un edificio histórico del casco antiguo porteño. Desde el 11 al 25 de febrero, todos los miércoles a las 19 h, se proyectan dos films que resonaron fuerte en la escena local. Con entrada gratuita y sin necesidad de reserva, este ciclo combina cine contemporáneo con el encanto de un espacio cargado de historia. Ideal para quienes buscan un plan cultural temprano y diferente.
En el sur de la ciudad, la Usina del Arte suma su propio ciclo en la plaza del complejo, en el marco de la Selección BAFICI. Con entrada libre y gratuita, propone dos funciones especiales: un documental sobre Sumo, que revive los días previos a un show histórico de la banda, y una noche que combina mini recital y proyección de Gatillero, un thriller intenso ambientado en la Isla Maciel. Una propuesta que mezcla música, cine y ambiente festivalero en pleno La Boca.

Si cruzamos a zona norte, Vicente López también se suma al cine bajo las estrellas. El ciclo Casa Abierta se desarrolla en Quinta Trabucco y frente al Cine York, con una programación dedicada a la animación de Studio Ghibli. Películas como La princesa Mononoke, Kiki: entregas a domicilio y El viaje de Chihiro se proyectan dobladas al castellano, ideales para disfrutar en familia. Las funciones son gratuitas, se realizan los jueves a las 20.30 y el ingreso es por orden de llegada. Un consejo: llevar reposera o manta para estar más cómodo.
Para quienes buscan una experiencia diferente, existen también ciclos pagos en terrazas y bares de Palermo. Plano Secuencia organiza funciones en espacios como Post Street Bar, donde se puede combinar cine con algo rico para comer o tomar. Las entradas se compran online y el ambiente es más íntimo, perfecto para una cita o salida con amigos.

¿Algunos tips para disfrutar al máximo? Llegar con tiempo para asegurarse buen lugar, llevar abrigo liviano porque refresca de noche y no olvidarse del repelente. Este verano, el cine sale de las salas y se vive bajo el cielo porteño. Solo queda elegir tu función, preparar la reposera y dejarte llevar por la magia del séptimo arte al aire libre.