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Bombinhas, el secreto mejor guardado del sur de Brasil

Cuando se piensa en Brasil, la imaginación suele viajar directo a postales de carnaval, ciudades vibrantes y playas multitudinarias. Sin embargo, en el sur del país existe un rincón que desafía ese imaginario y propone una experiencia completamente distinta.

Lejos del ruido y del ritmo acelerado de otros puntos del litoral brasileño, Bombinhas se distingue por su perfil tranquilo y familiar. No hay grandes edificios ni caos urbano: predominan las posadas, los departamentos con vista al mar y los barrios residenciales rodeados de verde. La sensación general es la de estar en un entorno cuidado, donde la naturaleza marca el pulso del día.

Bombinhas y Quatro Ilhas | Nomades

Uno de los grandes atractivos de este pequeño municipio es, sin dudas, la transparencia del agua. En varias de sus playas, el mar permite ver el fondo con una claridad sorprendente, incluso sin necesidad de lentes de snorkel. No es casualidad: la zona forma parte de un área de preservación ambiental con límites estrictos al desarrollo urbano, lo que mantiene el entorno prácticamente intacto.

Playas como Sepultura y Lagoinha son frecuentemente comparadas con acuarios naturales. Entre rocas cubiertas de algas y cardúmenes que nadan a pocos metros de la orilla, el paisaje invita a quedarse horas flotando en el agua. Para quienes viajan con chicos, parejas que buscan relax o amantes del snorkel, esta combinación resulta difícil de superar.

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A diferencia de otros destinos brasileños asociados a la vida nocturna intensa, Bombinhas apuesta por un turismo de bajo perfil. Las caminatas al atardecer, las mesas frente al mar y las charlas sin apuro reemplazan a los boliches y las multitudes. Playas como Bombas, Bombinhas Centro y Mariscal ofrecen buena infraestructura, arena limpia y olas suaves, ideales para pasar el día en familia.

Pero el encanto no termina en la costa. Bombinhas está abrazada por la Mata Atlántica, uno de los biomas más ricos del planeta. Senderos señalizados permiten internarse en la vegetación y descubrir miradores naturales con vistas impactantes. El ascenso al Morro do Macaco es una de las caminatas más elegidas: desde la cima, el archipiélago de Arvoredo se despliega en una panorámica que deja sin palabras. En el camino, no es raro cruzarse con aves, tortugas marinas y bancos de peces muy cerca de la costa.

Farobeno Viajes: Bombinhas

Otro punto que seduce especialmente a los argentinos es la facilidad para llegar. Desde Buenos Aires, los vuelos directos a Florianópolis duran alrededor de dos horas. Desde allí, el trayecto por ruta hasta Bombinhas lleva entre una hora y media y dos horas, según el tránsito. Muchos visitantes optan por alquilar un auto, aunque también hay opciones de transfers y buses que simplifican el traslado.

En cuanto a los costos, si bien Brasil no es un destino económico en términos absolutos, Bombinhas suele ofrecer alternativas más accesibles que otros puntos más explotados turísticamente. Posadas familiares, departamentos equipados y hoteles boutique permiten encontrar opciones para distintos presupuestos, sobre todo fuera del mes de enero.

Bombinhas: El paraíso del sur de Brasil — Sun Travel Uruguay

La gastronomía local también suma al atractivo. Pescados frescos, camarones, ostras y recetas típicas de Santa Catarina forman parte de la experiencia. Comer bien, con vista al mar, no implica necesariamente gastar de más, algo que el viajero argentino valora especialmente.

La mejor época para visitar Bombinhas se extiende de noviembre a marzo, cuando el clima es cálido y el mar se disfruta al máximo. Enero es el mes con mayor movimiento, mientras que noviembre, diciembre y marzo ofrecen un equilibrio ideal entre buen clima, menos gente y mejores precios.

Bombinhas no grita, no se impone. Seduce en silencio. Es ese tipo de lugar que, una vez conocido, se recomienda en voz baja, casi como un secreto compartido. Y quizás ahí radique su mayor encanto: en invitar a bajar el ritmo, respirar profundo y dejarse llevar por la calma de un mar increíblemente transparente, a pocas horas de casa.

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