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Los restaurantes que todo porteño quiere probar en Nueva York: de hole-in-the-wall a michelines
¿Cansado de comer en cadenas turísticas? Te mostramos dónde comen los neoyorquinos de verdad, con precios que no van a quebrar tu tarjeta.
Nueva York es la ciudad de las contradicciones gastronómicas. En la misma manzana podés encontrar desde una pizzería de barrio donde comés un slice perfecto por tres dólares, hasta restaurantes de lujo donde el menú cuesta más que un vuelo a Mendoza desde Ezeiza. La buena noticia es que la mejor comida no siempre está en los lugares más caros. Cuando llegás a Manhattan, lo primero que aprendés es que los neoyorquinos no piden permiso: saben exactamente dónde ir para disfrutar con inteligencia.
Las pizzerías que compiten con nuestro buen pan casero

Si hay algo que te sorprenderá como argentino es que Nueva York respeta la pizza como vos respetás un buen asado. Di Fara en Brooklyn es prácticamente un santuario: el dueño, Domenico DeMarco, prepara cada porción como si fuera una obra de arte. Estamos hablando de USD 3 a 4 por slice, pero la diferencia con cualquier otra está en los detalles. La masa es crujiente, el queso derrite en tu boca, y la salsa tiene un punto que no sabés cómo logran.
Si buscás algo menos turístico pero igual de bueno, Frank Pepe en New Haven (a una hora de viaje) cambió la historia de la pizza americana. Sus combinaciones clásicas y modernas, alrededor de USD 20 a 25 la pizza completa, te demuestran por qué los estadounidenses hablan de este lugar como si fuera un monumento nacional.
Ramen y asiático: cuando Queens se convierte en tu destino favorito

Acá viene el secreto que los turistas no descubren: la mejor comida asiática de Nueva York no está en Midtown, está en Queens. Ichiran Ramen en Astoria te ofrece un bol de ramen auténtico por USD 12 a 15, con caldo que ha estado cocinándose durante horas. Es la clase de comida que te abraza desde adentro, especialmente si visitás la ciudad en invierno.
Si preferís algo más premium pero accesible, Eleven Madison Park —ahora con menú completamente vegetal— está en el rango de USD 350 a 400 por persona. Sí, es inversión, pero los críticos de comida no exageran cuando dicen que es uno de los mejores restaurantes del mundo. Cada plato es una sorpresa, una narración culinaria que tiene mucho más sentido cuando comés en Nueva York que en cualquier otra parte.
Lo clásico neoyorquino que no podés ignorar

The River Cafe en Brooklyn Heights es el lugar donde los neoyorquinos llevan a sus personas especiales. Ubicado en una barcaza sobre el río Este, con vistas al puente de Brooklyn iluminado de noche, es la postal que siempre imaginaste. El precio: alrededor de USD 100 a 150 por persona con bebidas. Reservá con anticipación, porque este lugar llena rápido.
Para algo más relajado pero igualmente icónico, Katz’s Delicatessen en el Lower East Side es donde se rodó Cuando Harry conoce a Sally. Un sándwich de pastrami cuesta USD 19 a 25, y la experiencia de comer rodeado de la historia de Nueva York no tiene precio.
Nueva York te invita a comer como quien es: sin prisa, con criterio, y con la certeza de que cada comida es una historia diferente. Reservá tu vuelo a JFK, abrí bien las orejas para captar los acentos locales en cada restaurante, y preparate para volver a casa hablando de comida durante meses. La ciudad que nunca duerme tampoco nunca para de comer, y vos tenés que estar listo para acompañarla.
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