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Turismo sin wifi: Cinco destinos increíbles para desconectarte y disfrutar al máximo
Notificaciones, correos, redes sociales: la rutina digital no da respiro. Sin embargo, todavía existen rincones en el planeta donde el wifi no llega y la única opción es entregarse al momento presente. Viajar a estos lugares no solo significa disfrutar de paisajes imponentes, sino también regalarse la posibilidad de un descanso mental, recuperar la atención plena y reconectar con lo esencial.
Serian Camps, Kenia y Tanzania
En plena sabana africana, los campamentos Serian apuestan por una experiencia de safari auténtica y profundamente personal. En este lugar no hay wifi: la propuesta es escuchar el rugido de los leones en la distancia, dejarse sorprender por una manada de elefantes o contemplar un atardecer que tiñe el horizonte de rojo y naranja.

Un dato simpático: en uno de los campamentos, el único “Wifi” era un perro que acompañaba a los viajeros en sus paseos. Hoy el espíritu sigue siendo el mismo: vivir el safari con todos los sentidos, sin pantallas de por medio.

Montañas del Pamir, Tayikistán
Ubicadas en el extremo oriental de Tayikistán, estas montañas imponentes forman parte de la antigua Ruta de la Seda. Viajar por la carretera M-41, conocida como la “Carretera del Pamir”, es adentrarse en un paisaje de lagos azules, pueblos seminómadas y ruinas antiguas.
La ruta es considerada una de las más espectaculares del mundo: ideal para quienes buscan aventura, historia y la paz que solo ofrecen los territorios aún intactos.
Reserva American Prairie, Estados Unidos
En el estado de Montana, esta reserva natural de más de 200.000 hectáreas sorprende con praderas interminables y cielos estrellados que parecen no tener fin. Bisontes y antílopes se mueven en libertad, y la experiencia se completa con caminatas, pesca y noches de camping bajo un cielo sin contaminación lumínica.
El wifi solo aparece en un pequeño sector del parque, pero quienes realmente quieran desconectar pueden acampar en zonas remotas y dejarse llevar por el silencio absoluto.

Sendero Wadi Dana, Jordania
Este tramo del famoso Jordan Trail atraviesa la Reserva de la Biosfera de Dana y conecta con la legendaria Petra. Cañones, colinas y valles se suceden en un paisaje árido y majestuoso, sin conexión de por medio.

Caminarlo es volver a la esencia del viaje: el esfuerzo físico, la contemplación del entorno y la sorpresa de cada rincón escondido.
Muchos viajeros combinan este recorrido con una noche en los campamentos del desierto de Wadi Rum, donde las estrellas iluminan el cielo y el tiempo parece detenerse.

Ruta Laugavegur, Islandia
Considerado uno de los senderos más bellos del mundo, este camino recorre las tierras altas islandesas, un territorio casi deshabitado. Comienza en Landmannalaugar, famoso por sus aguas termales rodeadas de montañas de colores, atraviesa campos de lava negra y culmina en el verde valle de Þórsmörk.

Salvo en el inicio y en el final, no hay wifi en todo el trayecto. Lo que sí hay es un espectáculo natural que combina glaciares, ríos y volcanes. Dormir en cabañas de montaña o acampar en medio de este paisaje lunar es una experiencia que redefine lo que significa desconectarse.

